Un pequeño armario que guarda un poco de todo.

"Flores en los balcones, golpes de palabras" (Madrid, te comería a versos. Leiva)

martes, 20 de enero de 2015

El jardín olvidado

¡Buenas tardes!

Hoy escribo con una especie de congoja en el corazón… Hacía mucho tiempo que no tenía esta sensación. Creo que, de hecho, es la segunda vez que me pasa.

Ayer terminé de leer “El Jardín Olvidado”, de Kate Morton. Creo que es uno de los libros más bonitos que he leído en toda mi vida.

El Jardín Olvidado, Kate Morton
Empecé a leerlo por casualidad, todo tengo que decirlo. Mi tía Blanqui trabaja en una biblioteca y de vez en cuando me da libros que la gente dona y que no le dejan colocar en los estantes de la biblioteca. Hace unos meses me dio varios de Toti Martínez de Lezea y, entre otros, El Jardín Olvidado.

Me gustó muchísimo la portada, es muy bonita. Sale una niña muy pochola en color sepia, así como antiguo, con una rosa en las manos. Después de leer “La isla de las mariposas” –que tengo que decir que también me gustó-, saqué todos los libros pendientes de leer que tengo por casa. Los coloqué encima de la cama y los miré para elegir uno. Es lo que siempre hago, jajajaja. Elegí este, precisamente, por su portada bonita. Leí la sinopsis y me pareció interesante. -Aquí va…-

Una niña desaparecida en el siglo XX… En vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada la Autora ha prometido cuidar de ella, pero la Autora desaparece sin dejar rastro.

Un terrible secreto sale a la luz… En la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’ Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de sus antepasados, que la lleva a la ventosa costa de Cornualles.

Una misteriosa herencia que llega en el siglo XXI… A la muerte de Nell, su nieta Cassandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín en las tierras de Cornualles que es conocido por la gente por los secretos que esconde. Allí es donde Cassandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio, que se remonta un siglo antes, de una niña desaparecida.

Así que, lo dicho, me puse a leerlo algo antes de las Navidades. No había leído demasiado porque tampoco he tenido tiempo pero esta semana lo he cogido con ganas, he llegado a ese punto en el que no puedes dejar de leer. Ese punto en el que quieres terminarlo para saber qué pasa pero a la vez lo lamentas porque sientes que vas a sentirte vacía una vez leído.

He llorado, como siempre, pero como nunca. Lloro con, prácticamente, todos los libros que leo pero este me ha calado muy hondo en el corazón. Le he cogido un enorme cariño al personaje de Eliza Makepeace… Ay, Dios mío, la recuerdo y me entran unas ganas de llorar otra vez.

Mientras escribía la sinopsis, al leer las palabras “Australia”, “Autora”… etc, me ha entrado una tristeza… Me pasó lo mismo con “Mil soles espléndidos”. He ido a elegir otro libro que leer pero me veo incapaz, siento que tengo guardar a este el “luto” que merece. Y, no voy a hablar más porque no quiero destriparlo y lo mejor es que lo leáis. Muy, muy, muy recomendado.

La escritora, Kate Morton, tiene otros tres libros que, por supuesto, pretendo leer. La casa de Riverton, El cumpleaños secreto y Las horas distantes.

Y, bueno, ya que estoy aquí, hablando de esto, aprovecho para manifestar mi rechazo a los e-book. Pocas cosas me gustan más que abrazar un libro  a las tantas de la noche, mientras lloro, después de haberlo leído y, sinceramente. No me veo abrazando a un aparato, no me veo.  


Me despido por hoy. Un besito, Emeeeeeeee :)  <3

domingo, 4 de enero de 2015

¡Ouch!

Buenos días a todos!

¿Qué tal hemos entrado en el 2015? Yo bien, no puedo quejarme. Pasé la noche en familia y después salí con mis amigas. Pasamos bastante frío pero, como dice el dicho, “sarna con gusto no pica”, jajajaja Por desgracia, a penas sacamos fotos porque el frío no nos dejaba quitarnos los abrigos y dentro de los bares había bastante gente. ¡No he podido lucir mi vestido! Por eso, le he dicho a Alex que tiene que llevarme a un sitio elegante a cenar cuando mejore el tiempo, jajajajaja

Pero tengo un problema (por eso el título de la entrada) y estoy súper convencida de que no soy la única. ¡Estoy harta de comer! Me duele el estómago y cada vez que veo la comida me entran unas nauseas insoportables… Creo que si no pongo un remedio, mi estómago va a decir “basta”. Así que he pensado que lo mejor es comer un poco sano, al menos durante unos días. Tengo que reconocer que a veces me paso bastante comiendo chocolate y dulces pero no puedo evitarlo, soy adicta al azúcar. La verdad es que a mí me da bastante igual lo de engordar porque tengo la suerte de comer cuanto quiera sin que mi peso varíe…

Comida navideña
Mi hermana, que hizo un grado superior de dietética, me ha recomendado que coma piña pero no es una fruta que me siente muy bien, suelo ponerme mala cada vez que la tomo así que… mejor la dejo a un lado pero si os sirve a vosotras…

He buscado en internet y en un librito que tengo en casa alimentos que ayuden a depurar el organismo y esto es lo que he encontrado…

  1)   Los primeros platos, mejor caldos. También soy bastante adicta a las sopitas… sobre todo en            invierno que sientan genial al llegar a casa muerta de frío.
Sopa

  2) Frutas y verduras. Nos soy muy de verdura, tengo que reconocerlo… y la fruta… ¡me da mucha pereza comerla! Pero creo que estos días es lo mejor… Dicen que las mejores son las de colores intensos, como la espinaca, frutos rojos (moras, fresas, arándanos, cerezas…), zanahorias… El aguacate tiene un gran poder curativo en cuanto a dolencias gástricas. El berro alivia las indigestiones, la cebolla es diurética, las judías verdes (o vainas, como se llaman en esta zona) desintoxican el organismo.

Frutos rojos

  3) Orégano. Un truquito “de nuestras abuelas” era añadir orégano en los guisos, sopas… etc. porque se dice que sirven para limpiar el estómago de “agentes atacantes”.

Orégano

  4) Durante estos días, procura dejar a un lado la leche, los fritos, los rebozados…

  5) Toma zumo de limón, té verde y otras infusiones (como manzanilla, anís, lavanda, menta, cardamomo, romero…)

Anís estrellado, cardamomo y jengibre

  6) Duerme al menos siete horas al día y mantén horarios regulares de sueño y de comidas.

Espero que estos tips os ayuden. Aunque… todavía nos queda el roscón de Reyes de por medio, jejejeje. ¿Habéis sido buenas? ¿Qué os van a traer? Yo solamente sé que un abrigo nuevo y un diccionario de francés.

Mañana voy a ir a ver la Cabalgata, no me la pierdo ningún año…


Un beso, Eme!!!